Sin un momento de tregua, con todas las entradas vendidas desde hace semanas, y entre risas, llantos de emoción y los gritos de los 17.000 fans que llenaban el Palau Sant Jordi, muchos de ellos haciendo cola desde el día anterior, el primer concierto de la Gira Operación Triunfo 2017 se puso en marcha y llevó la locura a Barcelona. Los ensayos generales de la noche previa al concierto, también con público, más de 6.000 personas pudieron disfrutar en directo de dichos ensayos, habían sido el aperitivo perfecto de lo que el sábado se vivió en el Sant Jordi.

El concierto, tras una breve intro con la sintonía del programa, comenzó con I’m still standing cantada por los 16 concursantes, y a partir de ahí y con la energía que sólo estos nuevos ídolos del público en nuestro país son capaces de transmitir, se fueron sucediendo las 37 canciones que componen este maravilloso espectáculo, más de 2 horas y media de música, entre las que no faltó ninguno de los temas más populares del programa de RTVE, como Camina, City of stars, Issues, Shake it out, La bikina, o No puedo vivir sin ti, entre otras. Y, como no podía ser de otro modo, el público pudo disfrutar también de temas preseleccionados de Eurovisión, como Lo malo o Que nos sigan las luces.

Una noche inolvidable en la que todos los fans jóvenes y no tan jóvenes no dejaron de bailar, de cantar, de emocionarse con cada nueva canción. Y es que los conciertos de esta Gira Operación Triunfo 2017 están cuidados al máximo detalle para que no falte absolutamente nada, cada uno de los concursantes interpreta al menos un tema en solitario además de todos los dúos y canciones grupales que conforman un repertorio completísimo que consigue mantener la emoción a flor de piel desde la primera nota. Y que, como cierre perfecto, consiguió que el Palau Sant Jordi entero vibrara aún más, aunque pareciera imposible, con Tu canción, el tema con el que Alfred y Amaia representarán a España en el Festival de Eurovisión, justo antes de poner el broche de oro definitivo con el público puesto en pie al ritmo de La revolución sexual.

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